El presidente electo, Abelardo De La Espriella, anunció una de las primeras reformas que pondrá en marcha al asumir el Gobierno el próximo 7 de agosto. Se trata de una reestructuración de la Presidencia de la República que eliminará 229 cargos, con un ahorro estimado de 10.000 millones de pesos al año, recursos que, según afirmó, serán destinados a programas que beneficien directamente a los colombianos.
La medida busca reducir la burocracia en la Casa de Nariño y trasladar funciones que actualmente desempeñan varias consejerías a los ministerios del Interior, Defensa y Relaciones Exteriores, con el propósito de hacer más eficiente la administración pública.
Entre las dependencias que desaparecerán están la Consejería para la Reconciliación Nacional, la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y la Unidad de Implementación del Acuerdo Final.
Esta última será reemplazada por un Comisionado Nacional de Seguridad, figura que asumirá las funciones relacionadas con la implementación del Acuerdo de Paz y sustituirá al actual Alto Comisionado para la Paz. La decisión hace parte de la propuesta de De La Espriella de desmontar la política de “Paz Total” del gobierno de Gustavo Petro y fortalecer una estrategia centrada en la seguridad y el sometimiento a la justicia de las estructuras criminales.
El anuncio se suma a otras medidas de austeridad presentadas por el presidente electo durante la transición. De La Espriella ha reiterado que revisará la estructura del Estado para reducir gastos de funcionamiento, eliminar entidades que considere innecesarias y destinar esos recursos a inversión social.
Con esta reforma, el nuevo Gobierno busca enviar un mensaje de disciplina fiscal desde el inicio de su mandato, reduciendo el tamaño de la burocracia presidencial y concentrando las funciones del Ejecutivo en los ministerios para optimizar el uso de los recursos públicos.


