A menos de un mes de concluir el gobierno del presidente Gustavo Petro, Angélica Verbel López asumirá como ministra de Defensa encargada, tras la salida temporal de Pedro Sánchez por motivos de salud. Su designación la deja al frente de una de las carteras con mayor capacidad de contratación del Estado, justo cuando avanza un ambicioso plan de modernización de la Fuerza Pública.
El principal desafío será la ejecución del CONPES de Fortalecimiento de Capacidades Estratégicas, que contempla inversiones por más de $13 billones para la adquisición de aeronaves, embarcaciones, vehículos blindados, sistemas antidrones, equipos de inteligencia, infraestructura y tecnología militar.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa, durante el actual gobierno el sector ejecutó una inversión histórica de $41,5 billones, incorporó más de 100 aeronaves, 180 embarcaciones y 130 vehículos blindados, cifras que el Ejecutivo presenta como parte del fortalecimiento operacional de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.
Sin embargo, la continuidad de estos procesos en la recta final del Gobierno ha despertado cuestionamientos desde distintos sectores, que consideran inconveniente comprometer millonarios recursos públicos cuando la administración está a semanas de entregar el poder. Aunque el Gobierno sostiene que los proyectos hacen parte de una política de largo plazo y no pueden detenerse por el cambio de administración, voces críticas reclaman mayor vigilancia sobre la contratación que se adelante en este periodo.
Verbel, quien hasta ahora se desempeñaba como viceministra para la Estrategia y Planeación, participó en la estructuración de estos proyectos y ahora tendrá la responsabilidad de liderar el Ministerio mientras Pedro Sánchez permanece apartado del cargo. Su gestión estará bajo el escrutinio de los organismos de control y de la opinión pública por el manejo de una de las mayores bolsas de inversión del Estado en las últimas semanas del Gobierno Petro.


