Los cierres viales ocasionados por derrumbes, caída de material y las fuertes lluvias en corredores estratégicos que comunican a Boyacá, Casanare y Arauca mantienen en alerta al sector del transporte intermunicipal. La situación afecta especialmente la Transversal del Cusiana, donde la inestabilidad geológica ha obligado a realizar cierres y restricciones en varios tramos.
La Asociación para el Desarrollo Integral del Transporte Terrestre Intermunicipal (Aditt) informó que las afectaciones impiden la movilización de cerca de 2.500 pasajeros diarios y generan pérdidas superiores a 300 millones de pesos cada día para las empresas transportadoras, debido a la suspensión de rutas, los desvíos y el incremento en los tiempos de viaje.
El gremio advirtió que las restricciones no solo afectan a los usuarios, sino también el abastecimiento y la actividad económica entre los Llanos Orientales y el centro del país. Por ello, solicitó al Gobierno Nacional acelerar las obras de estabilización y garantizar soluciones que permitan recuperar la movilidad de forma segura.


